domingo, 14 de agosto de 2011

El aniversario del bautismo de Kino

En esta ocasión interrumpo la crónica que he venido realizando sobre Eusebio Francisco Kino. La razón, esta semana se conmemoró, en Magdalena, el 366 aniversario de su bautismo. En la próxima semana reanudaré esta crónica:

Esta semana se realizó, en Magdalena, otra conmemoración más del bautismo del misionero Francisco Eusebio Kino, en este año en que recordamos el tricentenario de su fallecimiento. El día 8 de agosto habló el Dr. Gabriel Gómez Padilla acerca de la dimensión espiritual de Kino; el 9 lo hice yo sobre el sueño que motivó sus viajes exploratorios y el 10 cerró el Lic. Rómulo Félix Gastélum haciendo un recuento general de la vida del misionero.

De las demás charlas me quedan muchos recuerdos; entre otros, la mención que hizo alguien acerca de la enorme proliferación en todo el noroeste mexicano de todo tipo de negocios, calles, sitios y lo que uno guste con el nombre de Kino, indicativo del ícono social en que se ha convertido el nombre del misionero. Pero no quiero extenderme sobre la respuesta a las demás conferencias sino hablar del acogimiento a la mía.

El salón Presidentes, de Magdalena, al igual que con las demás charlas, estaba lleno con autoridades locales, ex alcaldes y magdalenenses que, se percibe, se encuentran pendientes de todo lo que tenga que ver con su población. Lo noté de inmediato cuando se vino la respuesta a mi presentación; cuando una interminable sucesión de preguntas se lanzó, como avalancha, sobre quien ésto escribe. Discrepancias, opiniones, preguntas llanas; un gran concierto de expresiones, de dudas me hicieron ver que los magdalenenses se preocupan por el significado ideológico, por la trascendencia simbólica que tiene su población para el Norte de nuestro país. Alguien llegó a afirmar, tal vez yo mismo fui, que si el centro del país cuenta con la Guadalupana, Magdalena se ha convertido en la capital espiritual de todo el occidente de nuestro país y suroeste estadounidense, como la veneración a San Francisco, a Kino y las peregrinaciones de octubre lo prueban.

Un día después, precisamente el día diez cuando se conmemora el bautismo de Kino, siguiendo a una pequeña lluvia que abrillantó el verdor de la vegetación, a las nueve de la mañana hombres vestidos de levy y con pantalones “de vestir,” amas de casa con sus mejores ropas, un numeroso grupo de estudiantes, funcionarios y demás invitados nos reuníamos a un lado de la cripta que guarda los restos de Kino, preparándonos para depositar allí una cápsula del tiempo. Era ahora el turno de hoy para dejarle un recuerdo al mañana; pero a diferencia de las cápsulas que me ha tocado ver, ésta fue una muestra de que en Magdalena están conscientes de que la historia no únicamente ve hacia el pasado sino hacia el porvenir también en lo tecnológico.

El momento de colocación de la cápsula. A la izquierda aparece el mausoleo donde se encuentran los restos de Kino, y a la derecha el templo de Magdalena con la efigie de San Francisco, objetos, ambos, de adoración en Sonora.

En la cápsula fue depositada una computadora con información sobre el Magdalena actual: documentos digitales, imágenes, etc, así como un impreso con instrucciones sobre cómo activarla y acceder a esa información cuando le toque ser abierta. La acompañaba un paquete de discos compactos con más información oficial, sin dejar de lado la enorme cantidad de datos personales que aportaron los magdalenenses en los que, me tocó verlo, el numeroso grupo de estudiantes presentes, posiblemente al ver que en la cápsula se habla su lenguaje, el digital, también participaron con entusiasmo. Yo, en lo personal, deposité también un DVD con una versión digital de mi ponencia de la noche anterior.



Vino después la ponencia del Lic. Félix, y después de escucharlo, a él y a mí nos invitaron a charlar con el alcalde de esa hermana población. En su oficina, durante más de una hora nos habló de hacia dónde se encamina Magdalena, de sus planes para promoverla en lo económico, de su intención de convertirla en un centro regional, del potencial turístico que tiene; pero sobre todo, de la participación social que le ha intentado imprimir a su gobierno; yo le respondí agradeciéndole ser una prueba palpable de ello al haber sido invitado a trabajar con ellos, con nombramiento oficial como miembro del Comité Conmemorativo del Tricentenario de la muerte de Kino, y eso que no soy magdalenense.

Por su parte, el alcalde se encontraba ya tan motivado en comunicarnos las bondades de su municipio, que para reforzar su argumento acudió a su computadora personal y nos mostró varios videos que se encuentran en Internet, en Youtube, todos con el mismo tema, todos siendo una prueba palpable del creciente interés por Magdalena: Brandon Flowers que, debo agregar, no es católico, solista del grupo The Killers, uno de los principales grupos musicales del mundo, ganador de innumerables premios y para quien Elton John ha llegado a componer varias piezas musicales, cantaba sobre la peregrinación otoñal a Magdalena: “…De Nogales a Magdalena hay 60 millas de camino sagrado … ampollas en mis pies y un rosario de madera…”




1 comentario:

  1. Imagino que el nombre de Magdalena sería puesto en conmemoración de la santa, en mi pueblo el templo también esta dedicado a ella.

    Preciosas imágenes.

    Saludos

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