domingo, 23 de enero de 2011

En San Bruno

Después del fracaso de la colonia en la Paz, el Almirante Isidro de Atondo y Antillón y los misioneros jesuitas Eusebio Francisco Kino y Matías Goñi se dispusieron a realizar otra expedición colonizadora califórnica.

Para empezar, fueron a Sinaloa a conseguir gente y provisiones, y “el día del glorioso San Miguel, Septiembre 29 [de 1683] salimos del puerto de San Lucas, costa de Sinaloa,” la actual Bahía de Agiapampo. La costa de California fue avistada la segunda noche, aunque vientos contrarios los llevaron al día siguiente frente a la Isla de la Santa Cruz, hasta que finalmente pudieron dirigirse más al norte.

Mapa de lo explorado hasta 1684 en California
El día 5, después de misa, las brisas los llevaron al norte de Isla Coronado y desembarcaron en California. El día siguiente, de San Bruno, le daban ese nombre al poblado que fundaron en el lugar. “El miércoles, 6 de octubre, por la mañana, entramos a dar fondo un poco antes de mediodía —nos dice Kino—. El señor almirante con el padre Goñi en la lancha de la Capitana; y el señor capitán don Francisco de Pereda y yo, con otras personas, en la lancha de la Almiranta saltamos en tierra. Pusimos una cruz, y todos, puestos de rodillas, la veneramos, pidiendo de su Divina majestad los buenos sucesos de esta conversión y conquista de la California.” Allí empezaron la construcción de un fuerte e iglesia en un cerrito aledaño.



Pero a pesar de que, como nos dice Kino, “tendrá este valle más de cinco leguas de ancho y aún más de largo, todo muy verde, con muchos árboles y zacate y con muy buen pasto para caballos y vacas” no había agua, por lo que siguieron por el arroyo hasta una ranchería que la tenía, a donde llegaron varios indios “entre ellos dos muchachos de diez o doce años; y todos tan mansos y por extremo amigos, afables y familiares, que luego se sentaron entre nosotros, como si siempre hubieran vivido entre españoles… Les enseñé un santo Cristo, y el señor almirante les enseñó unas láminas que tenía en mi rezo o breviario; y aunque reparamos que nunca habían tenido noticias o visto algunas señales de nuestra santa fe católica, nos dieron grandísimas esperanzas de su conversión.”

Pero subsistía el problema, ya que “aunque el río que pasa por este valle tenga el nombre de Río Grande, no corre sino en tiempo de aguas; y el agua que ahora bebemos la sacamos de los vatequites o pocitos que se hacen en la arena, por donde las semanas pasadas ha pasado dicho río.”

Las rutas de Kino cuando intentó cruzar California desde San Bruno

Poco después partía Kino en su primera salida exploratoria. Fueron seis leguas (unos 25 Km) hacia el noroeste de San Bruno, a lo largo de los que llamó “Llanos de San Pablo.” A esa le seguiría otra, iniciando diciembre, cuando partieron Kino y Atondo hacia el oeste. Intentaban cruzar California y tal vez descubrir del lado del Océano Pacífico un puerto que sirviera de estación a la Nao de China. Siguieron por los llamados Llanos de San Pablo y luego torcieron tierra adentro, hacia el Oeste, hacia la sierra de la Giganta, a la que le dieron ese nombre y que dificultosamente lograron pasar; debieron dejar las bestias detrás. Ya en su falda poniente, lograron avistar en lontananza varios valles con posibilidades de desarrollo, aunque debían regresar a San Bruno.

El 21 de diciembre salía nuevamente Kino en otra expedición hacia el poniente, ahora con la intención de encontrar un paso más fácil para cruzar la Sierra La Giganta. Siguió nuevamente por los Llanos de San Pablo hasta que encontró el hoy conocido como Arroyo Bombedor donde acamparon. Al día siguiente lo siguieron, pasaron por el Norte de La Giganta hasta que llegaron al parteaguas en donde nace el el arroyo Comondú, que ya fluye hacia la costa del Pacífico. Allí encontraron un poblado indígena cuyos habitantes los guiaron de vuelta a San Bruno por una ruta aún más corta que la que habían seguido de ida, y así lograron resolver el problema de cómo cruzar California. Ahora sólo faltaba lograrlo… 

2 comentarios:

  1. Acabo de descubrir este blog tuyo al ir a meterme en el otro de Nogales, me interesa y me gusta, ya le iré visitando poco a poco, me hago seguidor y si no te importa le enlazo con los blogs que sigo en el mío.

    Un saludo.
    P.D: Acuérdate de lo de Martin Luis Guzmán si vas por la biblioteca, no he encontrado nada. Gracias.

    ResponderEliminar