Mostrando las entradas con la etiqueta Tumacácori. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Tumacácori. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de marzo de 2011

Kino visita Arizona

Ya vimos cómo Kino, acompañando a Salvatierra, visitaron empezando 1691 el territorio donde actualmente se encuentra el Estado de Arizona, que obviamente entonces no existía, y llegaron hasta Tumacácori, ubicado unos 30 Km al Norte del actual Nogales. Un año después, por septiembre y acompañado de algunos indígenas, Kino se dirigía nuevamente al territorio que hoy es estadounidense.

Ruta del viaje de 1692

 Partió de su misión de Dolores y ascendió el río San Miguel, pasó por Remedios y luego cambió a la cuenca del Cocóspera para visitar la población que le da nombre a ese río. Continuó hasta su nacimiento en donde nuevamente cambió de cuenca y entró a la del hoy Río Santa Cruz. Pasó por San Lázaro que entonces era ya un antiguo rancho ganadero y continuó cauce arriba hasta pasar por Capazura, que hoy se llama Santa Bárbara y un poco más adelante por San Luis Bacoancos, que actualmente es el poblado del Centauro de la Frontera. El hermoso valle se extendía, enmarcado por los Picachos de Santa Bárbara, cuyo nombre se pierde en la bruma de los tiempos.

Continuó su viaje rumbo al Norte siguiendo el río, y un poco más adelante llegaba a la ranchería indígena de Guevavi, cuyo nombre se deriva de las palabras indígenas gi-vavia, o sea gran manantial y cuyas ruinas se pueden aún ver al norte de Nogales, Arizona. Poco más adelante visitaba nuevamente San José de Tumacácori, cuyo nombre indígena se ha borrado de la memoria, aunque posiblemente se derive de dos palabras Pima: chu-uma y kakul, que hacen referencia a ser el lugar plano y rocoso, en donde se detuvo a entregarle regalos a los indígenas y transmitirles la palabra de Dios para, en seguida, continuar su camino. Frente a él, todo era una región desconocida.

Siguió río abajo y dejó a un lado, hacia el oriente, los picos de la Sierra de Santa Rita, para entrar en seguida a un valle todavía más amplio que los anteriores. Se trataba del lugar en donde actualmente se encuentra la metrópoli de Tucsón, que obviamente entonces no existía, y continuando por las márgenes de ese río que hoy lleva el nombre de Santa Cruz, río que entonces corría todo el año, poco más adelante llegó a una gran ranchería indígena en la que vivían unas 800 almas, la que bautizó como San Xavier del Bac o Batki; San Xavier en honor de su santo patrono, mientras que Bac o Batki tiene un significado algo ambiguo que puede significar agua, carrizo, aunque también es el color verde.

En ese lugar les predicó a los indígenas y, concluída su labor misional en el lugar, se dirigió hacia el oriente hasta que llegó al actual río San Pedro a visitar “los otros sobaipuris, del oriente, del río San Joseph de Terrenate, o de Quíburi, que distan como treinta leguas.” Los indios Sobaipuris eran un grupo humano pimano que vivía al norte de Sonora y Sur de Arizona, en las márgenes del río San Pedro; el lugar que visitó se encontraba en las cercanías de donde hoy está el poblado de Benson, situado sobre el río que hoy conocemos como San Pedro. Después continuó corriente arriba por este río y un poco más adelante llegó a “su principal ranchería, que es la de San Salvador de Baicatcan, el capitán Coro y los demás me recibieron con todo agasajo.”

Continuó después rumbo al sur, pasó por la sierra de Huachuca y en seguida por Santa María, actual Santa Cruz, ya sobre el río de ese nombre, para pasar después por San Lázaro y de allí de vuelta a sus misiones de Cocóspera, Remedios y Dolores. Un año más tarde, otro grupo de misioneros llegaba a la Pimería Alta, entre ellos se encontraba el Padre Agustín de Campos, que se encargaría de San Ignacio y le tocaría enterrar a Kino años después, sobreviviéndole hasta la década de 1740.

Los meses siguientes, Kino se dedicó a terminar la construcción de su iglesia en Dolores, la que fue consagrada el domingo 26 de abril de 1693. Luego dirigiría su atención a intentar llegar a la costa californiana en una empresa que lo llevaría a la dimensión de lo inmortal. El espacio se agota, sin embargo, por lo que cubriré ese tema posteriormente.

domingo, 6 de marzo de 2011

Salvatierra en la Pimería Alta

Poco después de la llegada de Kino a la Pimería Alta en 1687, el Padre Ambrosio Oddón era nombrado Provincial Jesuita en la Nueva España, y en 1690 designaba a su vez al misionero de Chínipas, Juan María Salvatierra, como Visitador Jesuita en Sonora y Sinaloa. Simultáneamente, el Padre Kino era nombrado Rector de su distrito.

El Padre Juan María Salvatierra y Visconti, con tres años menos de edad que Kino y nativo de Milán, ciudad que al igual que Segno, donde nació Kino, está situada en la frontera norte de la península itálica, compartía los deseos misioneros de nuestro Jesuita. Su padre era español y su madre pertenecía a la nobleza italiana, emparentada con los Duques de Milán. En su juventud, Salvatierra había hallado un libro que trataba de la obra de los misioneros y esa lectura había cambiado su vida. En vez de realizar una vida común, decidió emular a aquellos misioneros y dedicar la suya a la conversión indígena e ingresó a la Orden Jesuita. Así fue cómo, para cuando fue nombrado Visitador de Sonora, ya contaba con 10 años de experiencia como misionero en la Tarahumara.

Juan María Salvatierra, S. J.

Para investigar la situación verdadera que había en la Pimería Alta, en la navidad de 1690 Salvatierra llegaba a Dolores y allí concelebró las festividades navideñas en la iglesia todavía inconclusa que por entonces levantaba Kino en su misión cabecera.

No sabemos qué acordarían antes de su viaje, pero después de navidad salieron ambos misioneros en un viaje exploratorio que los llevó hacia el norte y poniente. Inicialmente se dirigieron siguiendo el río San Miguel rumbo al norte hasta que llegaron a Remedios, y poco más adelante pasaron a la cuenca del Bambuto, el que siguieron cauce abajo hasta su confluencia con el Asunción, en Imuris.

Ruta del viaje de Kino y Salvatierra en Enero de 1691

 Continuaron por este último río y poco más adelante visitaron al Padre Pinelli, que estaba a cargo de Magdalena y El Tupo. Luego cambiaron de rumbo y se dirigieron al poniente hasta que avistaron Tubutama, que estaba a cargo a su vez del Padre Arias, y allí celebraron el día de Reyes. En seguida continuaron río arriba por el Altar hasta que llegaron a Sáric y poco más adelante a Tucubavia, cerca del nacimiento del río Altar. Obviamente, la intención de Kino era mostrarle la frontera de lo que había penetrado hasta entonces a Salvatierra. Más delante de Tucubavia, todo era terreno inexplorado.

Siguieron en seguida hacia el noreste habiendo abandonado el cauce de los arroyos, y después de remontar la sierra que hoy lleva el nombre de Atascosa, finalmente llegaron al río Santa Cruz, a Tumacácori, “donde había más de cuarenta casas.” Estando allí, llegaron emisarios indígenas del Norte, procedentes de la gran ranchería del Bac, actual San Xavier del Bac, cerca de Tucsón, quienes les dijeron que allí había una gran población que deseaba ser visitada por los misioneros.

Y aunque los misioneros hubieran querido llegar hasta el Bac, otros deberes les llamaban, por lo que cambiaron sus pasos ahora rumbo al Sur y continuaron a lo largo del cauce del río Santa Cruz. Siguiéndolo, pasaron al este de las actuales ciudades hermanas de Nogales, que obviamente entonces no existían, y ya en las cercanías de San Lázaro, que tampoco existía, doblaron hacia el norte siguiendo el cauce del río, que allí forma una gran U, hasta que llegaron a Santa María, actual Santa Cruz, en donde pasaron cinco días bautizando y catequizando. Luego volvieron sobre sus pasos y se dirigieron hacia el Sur, y habiendo llegado cerca de San Lázaro cambiaron de ruta y siguieron el actual camino que va de San Lázaro a la también moderna garita de San Antonio, hasta que salieron al río Cocóspera. Pasaron por el poblado del mismo nombre, luego por Remedios y finalmente regresaron a Dolores.

Kino había logrado comunicarle a Salvatierra su idea: mostrarle las posibilidades de la región de la Pimería Alta como puente para, primero, la conquista de California y después de la gran China. Fue tan grande el éxito de la propuesta de Kino y lo que éste le mostró durante este viaje al antiguo misionero de la Tarahumara, que Salvatierra dedicaría el resto de su vida a la conquista espiritual y material de California, teniendo como base y sustento económico las misiones de Sonora.